Miguel Luba Bahosi ha mantenido hoy una reunión de asignación de los umbrales de ingresos tributarios mínimos que debe obtener la dirección general de impuestos y contribuciones

Esta mañana, sobre las 11:00h, el Director General de Impuestos, Ilmo. Sr. Miguel Luba Bahosi, ha mantenido una reunión en la que se ha asignado los umbrales de los ingresos mínimos que debe obtener cada una de las grandes secciones que componen la gestión tributaria, cuales son, los grandes contribuyentes, las Pymes y administraciones subalternas y os impuestos especiales.

El Director ha comenzado la reunión recordando a su equipo que los tributos son una de las principales vías que, por ley, dispone un país para obtener los ingresos que le permitan financiar su proceso de desarrollo socioeconómico. Uno de los ejes fundamentales para la recaudación de dichos tributos, es la adecuada coordinación de la gestión tributaria. Actualmente, el país necesita una gestión tributaria moderna, eficiente, ética y profesionalmente comprometida con los objetivos económicos del país.

“Hemos tenido un primer semestre en el que solo hemos ejecutado el 70% de los ingresos previstos para dicho período. En vistas de ello, es necesario reajustar los umbrales de ingresos mínimos que requiere el Estado en este segundo semestre para para poder ejecutar naturalmente el Presupuesto General del Estado para el ejercicio 2021. Nos encontramos con el gran reto de que solo nos queda un trimestre para la conclusión del ejercicio económico, razón de más para redoblar los esfuerzos para ser más eficaces con los objetivos de la gestión tributaria”, ha señalado Miguel Luba Bahosi.

Ser eficientes y profesionalmente éticos, no quiere decir salir a la caza del contribuyente, recordaba el nuevo Director General de Impuestos y Contribuciones. Salir a la caza del contribuyente, en solo le obligaría a buscar nuevas maneras de evadir a la administración tributaria. Por lo tanto, ser eficientes y éticos en la gestión tributaria, significa, por un lado, reconocer nuestra responsabilidad en ingresar al Estado el 100% de lo que pague el contribuyente. Por otro lado dada la baja cultura tributaria, ser eficientes y éticos implica implementar acciones prácticas que le permitan al contribuyente comprender sus obligaciones tributarias (qué debe pagar, porqué debe pagarlo, dónde debe pagarlo) al mismo tiempo, facilitare al máximo su proceso de pago (cuánto debe pagar, cómo puede pagarlo). Para el director general, solo de esta manera, se puede alcanzar los umbrales mínimos de ingreso que se ha fijado por cada sección, y si es posible, superarlos.